Campaña solidaria de reparto de alimentos
El pasado miércoles, 21 de diciembre, de 17,30 a 20,30 horas, la Diputación de Caridad de nuestra Hermandad procedió a realizar la entrega de 300 cajas de alimentos no perecederos a otras tantas familias necesitadas de nuestro barrio y alrededores que atraviesan momentos difíciles y que podrán así vivir un poco mejor la llegada del nuevo año. Por segundo año consecutivo, ha podido llevarse a cabo esta campaña de reparto de alimentos gracias a la generosa y desinteresada colaboración de la Fundación M.A.S. (Martín Andaluza de Supermercados) y su campaña solidaria "100.000 kilos de ilusión". Lotería del "Niño"

Si deseas adquirir alguno puedes hacerlo durante los días 27 al 30 de diciembre, en horario de 20 a 21.30 horas. ¡Mucha suerte!
La reflexión de la semana... María, causa de nuestra alegría Domingo IV Adviento (B), por Antonio Romero Padilla, pbro.
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó:
«Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»
Y la dejó el ángel."
Reportaje de "Al Cielo con Ella"
¡Colabora con la Hermandad!
El enlace directo al proyecto es:
http://bancacivica.cajasol.es/ficha-proyecto.aspx?id=45714&year=2012&pest=Descripcion&returnUrl=http%3a%2f%2fbancacivica.cajasol.es%2fbuscador-de-proyectos.aspx%3forigen%3dentidad%26idla%3d60%26ida%3d8&origen=entidad
La reflexión de la semana... Testigos de la luz. Domingo III Adviento – Gaudete (B), por Antonio Romero Padilla, pbro.
Seguramente la predicación del Bautista se había hecho muy conocida y llamaba tanto la atención que llegó una comitiva de Jerusalén para aclarar la identidad profunda de quien seducía a muchedumbres con su ejemplo y con el bautizo de conversión que ofrecía en las orillas del Jordán. Él responde pacientemente a este simpar interrogatorio que no perturba su paz ni consigue que se arrogue ningún protagonismo, destacando sobremanera su humildad: “venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe”. Y, aún más, ahonda en lo dicho quitándose importancia. Queda claro que no actúa por cuenta propia sino ajena. Es Dios quien le ha pedido que desempeñe una misión: “No era él la luz, sino testigo de la luz”. Contesta sin ambigüedades que lleven a la confusión, sin guardarse nada en la reserva, sin arrogarse ninguna de las identidades que le presentan; y ello crea aún más perplejidad en esos interlocutores tan interesados: “¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?”. Y, por eso, les hizo un reproche al final: “en medio de vosotros hay uno que no conocéis”. Habían dejado de sorprenderse por Dios, y aunque estuvieran preparándose para su venida, sus corazones estaban cerrados a cal y canto. Estaban en la noche, cuando la luz ya alumbraba el día entre ellos.
¿Quién es, entonces, san Juan Bautista? Es el precursor de alguien mayor que él, a quien siempre dejó el espacio que corresponde; prepara el camino a Jesús que viene, “la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor” (Jn. 1, 23). Es una voz profética que no puede ni debe callar, que debe interpelarnos y cuestionar nuestra comodidad ramplona. Como él, muchos valientes han gritado alto y claro a lo largo de los siglos en defensa de los más débiles, denunciando intereses que explotan y el pisoteo de la dignidad del hombre y sus derechos, convertidos en papel mojado. Por ejemplo, en este Adviento se cumplen 500 años de las palabras que el dominico Fray Antonio de Montesinos dirigió en un famoso sermón en La Española el 1511 y que fue recogido por fray Bartolomé de las Casas, formando parte de una de las epopeyas más gloriosas de nuestra historia como Iglesia. Sus duras y lúcidas palabras sonaron como un mazazo en la conciencia de los conquistadores de entonces y así deben resonar en nuestros oídos, tan malacostumbrados al negocio con los pobres: “¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas…? ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados... y se os mueren, y por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día? ¿Éstos, no son hombres? ¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos?”. ¡Ojalá lo imitemos en su valentía! Si dejamos de ser la única tabla de salvación de los últimos de la sociedad y no salimos al paso de cada atropello, callando cobardemente, dejará de oírse el grito liberador del amor de Jesús, que vino “para dar la buena noticia a los que sufren, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos y a los prisioneros la libertad” (Is. 61, 1s.).
Como al Bautista, nos corresponde la misión preciosa ser testigos de la luz de Jesús en medio de nuestro mundo, que tantas veces busca a Dios y no lo encuentra, que tantas veces vive en la oscuridad de las tinieblas. Si nos empeñamos con ganas en nuestro apostolado, siempre con la misma sencillez de Juan, podemos hacer que la luz de Jesús se multiplique en muchos rincones de nuestro mundo. Si nos empeñamos, podemos llevar, por el testimonio sincero de nuestra vida y palabras, a nuestros amigos y familiares al encuentro con Él, el único que puede iluminar por completo una vida, por muy hondo que parezca el túnel. El Señor sigue necesitando amigos que lo rescaten del olvido y lo pongan en el centro de la sociedad; testigos sin afanes enfermizos de protagonismo que no se prediquen a sí mismos sino al amor entrañable de Dios; cristianos apasionados con su fe, que dejen entrever en la experiencia de sus vidas la presencia inconfundible de Jesús, discípulos alegres por su cercanía, que mantienen vivo y coleando el ánimo, manteniendo viva la llama de la ilusión, mostrándose siempre agradecidos en toda ocasión y tomando fuerzas en una oración constante que es el cordón umbilical diario con la Gracia (cf. 1 Tes. 5, 16-24).
En medio de desalientos y desconciertos, Jesús nos acerca con su amor y nos muestra el rostro de un Dios que nos hace desbordar de gozo (cf. Is. 61, 10). Sólo quien se atreve a cambiar y allanar el terruño del corazón abajando altiveces, enderezando el paso o moldeando errores, puede de verdad esperar la luz del Señor y saber que solo es verdaderamente bello un alumbrado de las calles cuando antes aparecieron los destellos en el corazón. Ahora se entiende el color rosáceo de las vestiduras del sacerdote, porque el Adviento no es –ni podría ser nunca– un tiempo triste, porque la alegría cristiana se llama también esperanza. Y a quien se venga abajo, un buen consejo de una “pedazo de santa” que celebramos estos días: “No esté triste, pase lo que pase. Las penillas al fondo del Corazón de Cristo, y en el suyo sólo su amor y su gloria” (Santa Maravillas de Jesús).
Antonio Romero Padilla
Vicario parroquial de la Concepción Inmaculada de Sevilla
Convivencia de Navidad en tu Hermandad
El próximo sábado, 17 de diciembre, (D.m.) celebraremos un año más, a partir de las 21 horas, la tradicional Convivencia de Navidad de nuestra Hermandad. Ya sabes... compartiremos nuestras mejores "especialidades culinarias", que traeremos de casa, disfrutando de unos divertidos momentos de fraternidad y alegría entre risas y villancicos. No lo olvides...Lotería de Navidad de nuestra Hermandad...
¡Aún tienes oportunidad de probar tu suerte con las participaciones del Sorteo Extraordinario de Navidad de la Lotería Nacional del presente año! En esta ocasión, nuestra Hermandad jugará con el número 15.105. Dichas participaciones pueden adquirirse en la propia Casa de Hermandad, de lunes a viernes de 20 a 21.30 horas -salvo excepciones-, o en cualquiera de los muchos establecimientos del barrio que colaboran en su venta.Sorteo de la Gran Cesta de Navidad
Aún tienes oportunidad de probar tu suerte con las participaciones del Sorteo de la Gran Cesta de Navidad que nuestra Hermandad organiza anualmente, con carácter benéfico, para recaudar fondos con los que sufragar las numerosas actividades y programas solidarios de nuestra Diputación de Caridad. Un sorteo que, en esta ocasión celebra su 30 aniversario, y añade a sus habituales premios de alimentación y bebidas una moto scooter 49 c.c., un televisor, 500 € en metálico... y la posibilidad de ganar hasta ¡300.000 €!Si quieres colaborar en su distribución o simplemente repartir participaciones entre tus familiares o amigos no dudes en acercarte por nuestra Mayordomía, de lunes a viernes, de 20 a 21,30 horas. Al igual que en años anteriores, las participaciones tienen un precio de venta de 1 €. ¿Y si te toca?...
Peregrinación lugares de sufrimiento y esperanza

Cabalgata de la Solidaridad
Triduo a la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen








