Retablo de Nuestro Padre Jesús de la Humildad

Tras su bendición, Nuestro Padre Jesús de la Humildad fue expuesto a la veneración de los fieles en un altar lateral provisional instalado en la nave del Sagrario de la Parroquia. Pero obviamente, era deseo de la Junta de Gobierno el que, en cuanto fuera posible, tuviese un retablo propio que favoreciese la devoción y el culto a la sagrada imagen. Deseo que sin duda se fortaleció tras su inclusión en la Reglas como Titular de la Corporación.

Ello llevó a que, en Cabildo de Oficiales de 29 de diciembre de 2005, se aprobase finalmente su ejecución con lo que, además, se aprovecharía para recuperar uno de los retablos del antiguo templo parroquial, concretamente el que se situaba en la capilla sacramental.

El retablo en cuestión era obra original de los talleres de José Montero Rodríguez, realizado para la Parroquia en la década de los sesenta del pasado siglo, siendo desmontado de su primitivo emplazamiento a finales de los noventa, con ocasión de la demolición del templo. Su antigüedad haría pues necesario que, antes de ser nuevamente instalado, se acometiese una restauración y dorado de sus piezas que le devolviese su antiguo esplendor.

Fue necesario sustituir la estructura de sujeción, resanar la mayoría de las piezas arquitectónicas y ornamentales originales y realizar otras nuevas entre las que se cuenta un nuevo cuerpo bajo el basamento original aumentándose además así su altura. Finalizados estos trabajos se procedería a dorarlo íntegramente. Las labores de carpintería fueron realizadas, en los primeros meses de 2006, en los talleres de Carpintería y Ebanistería Manfredi mientras que la talla y el dorado fueron obra de Jorge Anillo Rodrigo.

Lienzo
Rostro Stmo. Cristo del
Desamparo y Abandono.
M. Bayón
En agosto de 2006 se procedería a su montaje en el muro lateral de la nave del Sagrario, siendo bendecido por nuestro Párroco y Director Espiritual el 15 de septiembre, en el transcurso de la Solemne Función conmemorativa del IV Aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de los Dolores, quedando entronizado en él desde entonces nuestro Sagrado Titular.

Poco después se culminaron estas labores con la colocación de una hermosa pintura en el ático del retablo. Realizada al óleo sobre lienzo, es obra de Manuel Bayón Torres, y aunque sigue la tradicional iconografía de un “paño de Verónica” se inspira de modo original para su composición en el rostro del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono

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