Es una celebración que se instituye por Urbano IV en 1264. En Sevilla alcanzó insuperables cotas de esplendor en el Barroco, siendo durante siglos la verdadera Fiesta Grande de la Ciudad.
Esta procesión ha de revestirse de la mayor solemnidad posible como recuerda constantemente nuestro Sumo Pontífice Benedicto XVI, gran defensor y conocedor de la misma.
Su significado espiritual es adorar y ensalzar públicamente a Jesús Sacramentado como Rey de Reyes y Señor de Señores, supone el Triunfo de la Fe, mientras Jesús camina en Divina Majestad, Presente Real y Sustancialmente en la Sagrada Forma, entre su Iglesia Triunfante.
El Corpus de nuestra Hermandad:
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| Salida de la Custodia del Templo |
La Sacramental de Nuestra Señora de los Dolores celebraba anualmente su procesión de impedidos en el Tiempo Pascual, y Procesión de Corpus Christi una vez reanudado el Tiempo Ordinario; doble celebración eucarística tradicional en nuestras Hermandades Sacramentales sevillanas que hoy únicamente mantiene la Archicofradía Sacramental del Sagrario.
Este culto externo a la Sagrada Eucaristía, al igual que la procesión de impedidos, dejó de celebrarse en nuestra corporación a finales de los años sesenta del pasado siglo XX. La procesión de Corpus Christi se recuperó felizmente en 1995, manteniéndose continuadamente hasta la fecha.






