Diversos son los actos de culto que celebramos en honor del Santísimo Sacramento, y que deberíamos vivir con mayor intensidad espiritual.
Misa de Hermandad: Adoración eucarística.
Mensualmente, con carácter previo a la Misa de Hermandad (Eucaristía celebrada) tenemos un ejercicio eucarístico de Exposición Mayor, Meditación, Adoración, Bendición y Reserva (Eucaristía adorada). Con este acto de culto vivimos la Presencia Real de Jesucristo en la Sagrada Hostia, mysterium fidei (misterio de fe), y damos gracias por este maravilloso y celestial don (Panem caeli praetitisti eis: les diste el Pan del Cielo).
La adoración eucarística cobró gran relevancia en la Cristiandad a partir del Concilio de Trento, siendo uno de los postulados conciliares principales. En Sevilla podría afirmarse que alcanzó un protagonismo sin igual en el orbe católico, durante los siglos XVI al XVIII, gracias al fervor eucarístico que tuvieron las Hermandades Sacramentales hispalenses, desde su fundación a comienzos del siglo XVI por la piadosa obra de Doña Teresa Enríquez, tras su visita a Sevilla en 1511.
Fecha de celebración:
Anualmente, el Domingo de la Santísima Trinidad celebramos Función Solemne y procesión de Corpus Christi, precedida de Solemne Triduo Eucarístico.







