Significado.
El gesto del beso en la mano (o el pie en caso de determinadas imágenes cristíferas) que los devotos depositamos sobre nuestras Sagras Imágenes puede tener un doble sentido:
- Como gesto de adhesión de la persona que lo da hacia alguien al que le reconoce una dignidad superior (por ejemplo al rey, la reina, el Obispo…); ése era por ejemplo su significado en la sociedad feudal entre el vasallo y el señor.
- En señal de adoración, lo encontramos ya en la sociedad romana, que con tal intención lo dirigían a las esculturas de sus dioses.
En la tradición cristiana, ambos significados podemos considerarlos complementarios en razón de la doble condición, humana y divina, de Cristo (Hijo de Dios y Rey mesiánico); así como de Reina y Santa de la Virgen María (en esdte caso no cabe hablar de adoración, porque Santa María Virgen no recibe culto de latría; sino de veneración, al recibir culto de hiperdulía).
Origen histórico
Esta secular forma de exponer las sagradas imágenes a la adoración (cristíferas) o veneración (marianas y de los santos) de los devotos y fieles no tenemos constancia que se celebrara con anterioridad al siglo XX. El primer Besamanos instituido fue el de la Esperanza Macarena en 1925.
El Besapiés de nuestro Titular cristífero
Fecha de celebración: El segundo domingo de Cuaresma durante todo el día ininterrumpidamente, y el sábado justamente anterior por la tarde.
Historia: La primera vez que, como acto de culto anualmente instituido, quedó expuesto en Devoto Besapiés nuestro Sagrado Titular cristífero fue los días 27 y 28 de marzo de 1982, una vez restaurado por Juan Manuel Miñarro tras su llegada al templo parroquial el año anterior.






