La Hermandad del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono y Nuestra Señora de los Dolores siempre se ha distinguido por una profunda y auténtica devoción a la Virgen María, particularmente recordando los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y acompañando a tan bendita Madre junto a su Hijo, desamparado y abandonado, pero teniendo muy cerca la ternura y el amor, de la Esclava del Señor.La coronación de esta bendita imagen de Nuestra Señora de los Dolores, no quiere ser sino la expresión de esa piedad tan auténtica y profunda a la Madre de Dios, el reconocimiento a la santa Mujer bendita entre todas las generaciones, la que se mantuvo siempre fiel a su hijo Jesucristo, la que desde el momento de la encarnación siguió de cerca al Verbo encarnado y con él estuvo junto a la cruz.
Esta coronación de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores es también reconocimiento a tantos hermanos y hermanas que alimentan su fe en Jesucristo, contemplando en el misterio de la Santísima Virgen María. Es, por tanto un acto de veneración a Dios, que fue quien eligió la Santísima Virgen María para que fuera la Madre de su Hijo, una alabanza a María como madre de Jesucristo, y, también, el reconocimiento a esta Hermandad, a esta Parroquia y a este barrio del Cerro del Águila, por el ejemplo que nos vienen dando de fe cristiana y de interés por cumplir fielmente con el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Enhorabuena, pues, a la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, a la Hermandad del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono y al Cerro del Águila, pues todos y cada uno de los hombres y mujeres de este querido barrio de Sevilla se sienten orgullosos de poder colocar sobre la imagen de Nuestra Señora de los Dolores la corona de su amor filial y de su veneración a la Madre de Dios.
[Aparecida en el boletín extraordinario editado por la Hermandad con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de los Dolores]





