El actual paso del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono es un fiel reflejo del estilo barroco de un solo volumen, realizado al llamado estilo de repujado, aunque suavizado por detalles y formas renacentistas. Se estrenó en 2001, siendo ejecutado en caoba del Brasil según diseño de los Hermanos Delgado López de 1996. Las labores de carpintería del mismo fueron realizadas por Manuel Caballero Farfán, la talla de la madera por Manuel Durán González y las distintas piezas argénteas que lo completan por el taller de los citados orfebres.
El canasto, de líneas sinuosas, presenta en cada cara una capilla central en plata de ley, con una figura de bulto redondo que representa diversos momentos de la vida de Jesucristo. Así, en la delantera Jesús carga con la cruz, representado en la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Victoria, a los pies de la misma una cartela con motivos eucarísticos; en la trasera, Jesucristo Resucitado, figurando a los pies de la capilla el escudo de la Parroquia; en la parte izquierda la capilla central alberga la institución de la Eucaristía, representado por el señor de la Sagrada Cena, a izquierda y derecha dos tondos llevan labrados motivos eucarísticos (racimos de espigas y uvas); por último, en la cara derecha la hornacina recoge el Bautismo de Cristo, a cuyos pies se sitúa el escudo del Cabildo Metropolitano, capilla flanqueada nuevamente por dos cartelas con motivos sacramentales: el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor representados respectivamente por el Cordero Místico y el Pelícano con el pecho abierto del que mana la sangre con la que da de comer a sus hijos. Los cuatro evangelistas, representados con sus respectivos atributos, son los motivos centrales de las cartelas de las esquinas completando la ornamentación del canasto volutas con decoración vegetal y cabezas de ángeles, todo en plata de ley.
En cuanto a los respiraderos, denotan un dibujo más suelto, siendo adornados por varios medallones argénteos con escudos corporativos y alegorías pasionistas que componen el programa ornamental. En el delantero, los escudos de las Hermandades de El Cerro y de la Sagrada Cena; en el trasero, anagramas de Jesucristo y de Santa María Virgen; en el respiradero derecho dos cartelas contienen elementos pasionistas que hacen alusión a las escenas evangélicas acaecidas en el Monte de los Olivos (cáliz, cruz, rama de olivo, bolsa de Judas, espada de Pedro) y al poder imperial romano (senatus, sentencia, jarra, laurel, lanza con esponja de hiel, jarra de agua con la que Pilatos se lavó las manos); en el respiradero izquierdo, por último, sendas cartelas llevan labrados motivos que aluden figuradamente a los azotes y burla que recibió el Señor (columna, flagelo, caña, dados...). El llamador es obra en plata de ley de los Hermanos Delgado López.
En la delantera del paso, sobre el canasto, figura un ostensorio de plata sobredorada realizado a comienzos de la década de los cincuenta por Seco Velasco, al que se le añadieron dos ángeles tenantes realizados por Orfebrería Hermanos Delgado López en 2001. De estilo barroco, alterna en su basamento rocallas de diversos tamaños, tallos y hojas de acanto, alzándose sobre su fuste el resplandor, concebido en forma de sol, dividido en dos partes por una pequeña diadema que lo circunda; en su parte central rodea al viril otra diadema a base de tallos y hojarasca unidos en cadeneta adornada con cuatro serafines alados.
El paso está iluminado por seis candelabros de guardabrisas, uno para cada esquina y dos más pequeños en el centro de cada uno de los costeros, y cuatro faroles repujados y plateados, obra de Seco Velasco de 1950, que fueron en su origen faroles de mano empleados para acompañar a S. D. M. en la procesión eucarística de enfermos e impedidos de la Hermandad Sacramental y que, a finales de la década de los ochenta, fueron restaurados y enriquecidos en el taller de Viuda de Villarreal.
En 2006 se inició una fase de enriquecimiento y mejora de las andas procesionales estrenándose cuatro cartelas de plata con motivos pasionistas para las cuatro esquinas de los respiraderos; en 2008 se restauraron y barnizaron los candelabros de guardabrisas en el taller de Enrique Lobo Lozano que, en 2009, también restauró y barnizó de nuevo, en su integridad, el canasto y los respiraderos. En este último año se estrenó la actual crestería argéntea, sustituyéndose las anteriores perillas y penachos de madera por otras tantas piezas de orfebrería realizadas por los orfebres Hermanos Delgado López que, finalmente en 2010, enriquecieron los candelabros de guardabrisas con diversas piezas plateadas. El paso luce faldones de terciopelo rojo burdeos, obra de Natividad García López de 2009.
Fotografía realizada por Salvador García Narváez






